Ya hemos hablado en este blog de los concursos de triples. Entre otras cosas, decía que:
" Con motivo de una verbena se organizó un concurso de triples, cuyo vencedor fue Miguel el escayolista (o pingüino)... "hazaña" que repetiría dos veces más y que él mismo se encargaba de recordarnos a todos varias veces por semana(...). El Almendro ganó uno o dos concursos, Abel, el del balón medicinal que cuidaba con grasa de caballo, ganó otro (cuyo finalista fue el Pollo, que se le readmitió en el concurso a pesar de haberse quedado dormido y llegar cuando ya había acabado la primera fase; y cuyo speaker fue el ya famoso Luis del Volapié) y un servidor se llevó uno de ellos."
Son recuerdos, pero no sé si me equivoco, y seguro que me falta algún ganador más. Me gustaría que me aportárais más datos, y ver si entre todos podemos hacer un "palmarés" real.
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Actualización "Jugada Buhigas"
¡! Testimonio enorme el que nos ha dejado el "Buhigas grande" ¡! Ha leído la entrada de "Yo también hice la Jugada Buhigas" y ha contado en primera persona lo que pasó.
Aquí os lo dejo (el comentario original lo tenéis en la entrada vinculada más arriba):
Hola a todos, soy Buhigas grande, pues si señor, eso ocurrio en un partido de Municipales en las pista exteriores del Ruiz Mateos, saque de fondo con tantas ganas de darle el balon a mi compañero "Wily" (el morenito) que no me di cuenta del tablero y casi le hago un agujero por detras, nos quedamos todos alucinados, los albitros no sabian que pitar, etc.., enfin, las cosas que pasan, lo que si puedo deciros es que en el "poli" pasamos una infancia super sana y disfrutando haciendo deporte con un ambiente super sano y todos unidos. Lastima que por motivos de trabajos y familiales no tengamos tiempo de poder jugar como en esa epoca. Tengo anecdotas para escribir un libro. Un saludo muy fuerte para todos mis amigos del "Poli". ATUWOOOOO. o tambien podriamos deci ¡PAN CON MATECA¡ ¡COLORAAA¡.
Grande eres, José Luís ¡! Gracias.
Aquí os lo dejo (el comentario original lo tenéis en la entrada vinculada más arriba):
Hola a todos, soy Buhigas grande, pues si señor, eso ocurrio en un partido de Municipales en las pista exteriores del Ruiz Mateos, saque de fondo con tantas ganas de darle el balon a mi compañero "Wily" (el morenito) que no me di cuenta del tablero y casi le hago un agujero por detras, nos quedamos todos alucinados, los albitros no sabian que pitar, etc.., enfin, las cosas que pasan, lo que si puedo deciros es que en el "poli" pasamos una infancia super sana y disfrutando haciendo deporte con un ambiente super sano y todos unidos. Lastima que por motivos de trabajos y familiales no tengamos tiempo de poder jugar como en esa epoca. Tengo anecdotas para escribir un libro. Un saludo muy fuerte para todos mis amigos del "Poli". ATUWOOOOO. o tambien podriamos deci ¡PAN CON MATECA¡ ¡COLORAAA¡.
Grande eres, José Luís ¡! Gracias.
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Haciéndonos respetar
Primer cuarto: la altura y fortaleza del equipo rival nos apabullaron en los primeros minutos. No las veíamos venir, de fuera no entraban y por dentro ni tirábamos. Tanto es así que, a mediados del segundo cuarto, el equipo rival sacó a los menos habituales para que intentaran colar algún triple. Ese fue su gran error. Tiempo muerto y vamos a ponernos serios. Nos cuesta... llegamos 11 abajo al descanso y en la primera jugada del tercer cuarto nos meten canasta: 13 abajo.
Apretamos en defensa (utilizo el plural de modestia: en los minutos buenos del equipo yo estaba animando desde el banquillo... y piropeando a la pareja arbitral) y en el último cuarto, un tiro libre de José Suárez nos puso por delante en el marcador. Hacía ya varios minutos que ellos volvieron a sacar a los hombres importantes. Les pusimos contra las cuerdas aunque, finalmente, mi aparición en cancha debido al cansancio de Alberto Cantos (quizá el mejor del partido) dio al traste con cualquier esperanza de remontada. Pero nos fuimos a casa sabiendo que en la segunda vuelta venderemos aún más cara nuestra piel.
Notas:
Nunca había jugado con varios de mis compañeros y me sorprendieron gratamente: la defensa de Sandu en el tercer cuarto y el temple de Joaquín fueron vitales para meternos en el partido y remontar.
Suárez sigue como siempre: te mete 20 triples en el calentamiento y en el partido no mete de tres ni pa'trás. El que sí que marcó un triplazo desde la mitad de la cancha fue Alberto Cantos sobre la bocina del primer cuarto.
Faltaron Álvaro Barroso (le echaron cuatro puntos el día anterior... entrenando, David Flores le dio un codazo en la frente. Recupérate pronto, necesitamos otro base mejor que yo ¡!) y Miguel de la Pita.
Mi actuación: Buena en defensa, forzando dos faltas en ataque, reboteando y poniéndole un tapón al Branco. Pésima en ataque: varios balones perdidos y todos los tiros errados (¡Así soy yo!). Aunque, a pesar del rodillazo que me llevé en los winfors y el codazo en la cabeza que me dieron, físicamente acabé mejor de lo que esperaba. De todas formas, mi actuación fue lamentable, máxime cuando este año debo estar a la altura del número 10 que llevo a la espalda y que siempre ha llevado el jugador con mejor juego de pies de La Asunción, Paco Copi... y a ver quién me discute eso ¡!
Apretamos en defensa (utilizo el plural de modestia: en los minutos buenos del equipo yo estaba animando desde el banquillo... y piropeando a la pareja arbitral) y en el último cuarto, un tiro libre de José Suárez nos puso por delante en el marcador. Hacía ya varios minutos que ellos volvieron a sacar a los hombres importantes. Les pusimos contra las cuerdas aunque, finalmente, mi aparición en cancha debido al cansancio de Alberto Cantos (quizá el mejor del partido) dio al traste con cualquier esperanza de remontada. Pero nos fuimos a casa sabiendo que en la segunda vuelta venderemos aún más cara nuestra piel.
Notas:
Nunca había jugado con varios de mis compañeros y me sorprendieron gratamente: la defensa de Sandu en el tercer cuarto y el temple de Joaquín fueron vitales para meternos en el partido y remontar.
Suárez sigue como siempre: te mete 20 triples en el calentamiento y en el partido no mete de tres ni pa'trás. El que sí que marcó un triplazo desde la mitad de la cancha fue Alberto Cantos sobre la bocina del primer cuarto.
Faltaron Álvaro Barroso (le echaron cuatro puntos el día anterior... entrenando, David Flores le dio un codazo en la frente. Recupérate pronto, necesitamos otro base mejor que yo ¡!) y Miguel de la Pita.
Mi actuación: Buena en defensa, forzando dos faltas en ataque, reboteando y poniéndole un tapón al Branco. Pésima en ataque: varios balones perdidos y todos los tiros errados (¡Así soy yo!). Aunque, a pesar del rodillazo que me llevé en los winfors y el codazo en la cabeza que me dieron, físicamente acabé mejor de lo que esperaba. De todas formas, mi actuación fue lamentable, máxime cuando este año debo estar a la altura del número 10 que llevo a la espalda y que siempre ha llevado el jugador con mejor juego de pies de La Asunción, Paco Copi... y a ver quién me discute eso ¡!
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Liga Local de Baloncesto 09/10
Un año más, la gente de la Asunción* va a participar en la Liga Local de Baloncesto de Jerez. Temporada tras temporada hemos ido participando, sin faltar en ninguna edición; y si además contamos las participaciones en los cada vez más decadentes Juegos Deportivos Municipales, se supera con seguridad los 20 años ininterrumpidos. (Que alguien me corrija y/o matice)
Este año vuelvo a las canchas tras dos temporadas sin pisar una. Me costará bastante, sobre todo entrenando tan sólo un día a la semana (aprovecho para reivindicar la recuperación del martes como segundo día de entrenamiento). Mi espalda tampoco está demasiado sana y, algunos sábados no podré acudir a jugar por motivos laborales. (Ojú... no hemos empezado y ya estoy poniendo excusas...).
Así que, a lo largo de esta temporada os iremos contando las crónicas de los partidos, anécdotas e historia de este equipo.
*He escrito "gente de la Asunción" y no "gente del Poli", porque hay más gente del Poli desperdigada en otros equipos, de los que por supuesto también hablaremos.
Y en nuestro equipo hay savia nueva que no es de La Asunción; pero lo he escrito así porque el equipo en el que juego es el que representa a la barriada.
Este año vuelvo a las canchas tras dos temporadas sin pisar una. Me costará bastante, sobre todo entrenando tan sólo un día a la semana (aprovecho para reivindicar la recuperación del martes como segundo día de entrenamiento). Mi espalda tampoco está demasiado sana y, algunos sábados no podré acudir a jugar por motivos laborales. (Ojú... no hemos empezado y ya estoy poniendo excusas...).
Así que, a lo largo de esta temporada os iremos contando las crónicas de los partidos, anécdotas e historia de este equipo.
*He escrito "gente de la Asunción" y no "gente del Poli", porque hay más gente del Poli desperdigada en otros equipos, de los que por supuesto también hablaremos.
Y en nuestro equipo hay savia nueva que no es de La Asunción; pero lo he escrito así porque el equipo en el que juego es el que representa a la barriada.
El más comilón del Poli
Ni el Piraña, ni Juan el Míster, ni Paco Manteca, ni ninguno de los "tragones" oficiales se pueden comparar con... LAS PISTAS DEL POLI.
Se come todo tipo de zapatillas y balones con una voracidad inigualable. Tanto en su versión tradicional (canchas verdes y perímetros rojos) como en su versión actual (completamente roja) devora a una velocidad vertiginosa.
Da igual que la suela sea tipo J'hayber... lo único que logras con eso es alargar unas semanas más la vida de tus "deportes". La pista los acabará gastando: marcas buenas, imitaciones... da exactamente igual.
Esta mañana he vuelto a comprobarlo: he ido a lanzar unos tiros en las canastas y he llevado un balón nuevo, a estrenar. Y aquí tenéis el resultado:

Dos horas botando el balón en la pista y ya ha empezado a comérselo...
Se come todo tipo de zapatillas y balones con una voracidad inigualable. Tanto en su versión tradicional (canchas verdes y perímetros rojos) como en su versión actual (completamente roja) devora a una velocidad vertiginosa.
Da igual que la suela sea tipo J'hayber... lo único que logras con eso es alargar unas semanas más la vida de tus "deportes". La pista los acabará gastando: marcas buenas, imitaciones... da exactamente igual.
Esta mañana he vuelto a comprobarlo: he ido a lanzar unos tiros en las canastas y he llevado un balón nuevo, a estrenar. Y aquí tenéis el resultado:

Dos horas botando el balón en la pista y ya ha empezado a comérselo...
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La canasta del millón
Uno de los históricos del Poli es, sin duda, Luis del Volapie, Luis Lara o Luis de Pacote, del que ya hemos hablado aquí varias veces. Depende del ámbito en el que te muevas lo conocerás por un nombre distinto. Porque esta joyita surgida de los bajos fondos asuncionistas, lo mismo te imita a Samuel Eto'o en El Pelotazo, que te canta una saeta, que te escribe una crónica del Xerez CD en un diario de tirada estatal. Y encima, años atrás, era el portero titular del equipo de futbito del CD Asunción, desde las categorías inferiores hasta la absoluta. Es nuestro personaje del Poli más mediático (con el permiso de Fernandito Terremoto).
Vamos, que todo lo que toca lo convierte en oro -o en molleja, que de eso sabe un rato-. Quizá, los deportes jugados con las manos eran su punto débil pero, aún así, tuvo su momento de gloria, logrando una hazaña aún no igualada en el barrio:
Antecedentes para situarnos en la historia: Mediados de los 90. La NBA puso de moda la canasta del millón, consistente en regalar 1 millón de dólares a la persona del público que, elegida por sorteo, fuese capaz de encestar desde medio campo. La ACB modificó la idea aumentando la dificultad (y disminuyendo el dinero, claro... 1 millón de pesetas): había que encestar un tiro libre, un triple y una canasta desde medio campo en un minuto.
Momento de gloria: Obviamente, todas las chorradas deportivas no sólo eran comentadas en el Poli sino que, por supuesto, eran también llevadas a la práctica; y esta de la canasta del millón no podía ser menos. Algunos lo conseguimos (sí, yo también ¡!) tras numerosísimos intentos, pero lo que nadie se imaginaba es que Luís del Volapie, con esa mecanismo de lanzamiento tan sui generis, lo lograría... y a la primera... TODO: tiro libre, triple y medio campo. A-lu-ci-nan-te. Vamos que nos vamos.
Andy Warhol dijo una vez que todo el mundo debería tener derecho a 15 minutos de gloria. Luís, por su trabajo, tiene muchos más, pero ese día no necesitó 15, ni siquiera 1. Yo creo que si Warhol hubiera visto aquello, habría afirmado: "El que tiene arte, lo tiene para todo".
Vamos, que todo lo que toca lo convierte en oro -o en molleja, que de eso sabe un rato-. Quizá, los deportes jugados con las manos eran su punto débil pero, aún así, tuvo su momento de gloria, logrando una hazaña aún no igualada en el barrio:
Antecedentes para situarnos en la historia: Mediados de los 90. La NBA puso de moda la canasta del millón, consistente en regalar 1 millón de dólares a la persona del público que, elegida por sorteo, fuese capaz de encestar desde medio campo. La ACB modificó la idea aumentando la dificultad (y disminuyendo el dinero, claro... 1 millón de pesetas): había que encestar un tiro libre, un triple y una canasta desde medio campo en un minuto.
Momento de gloria: Obviamente, todas las chorradas deportivas no sólo eran comentadas en el Poli sino que, por supuesto, eran también llevadas a la práctica; y esta de la canasta del millón no podía ser menos. Algunos lo conseguimos (sí, yo también ¡!) tras numerosísimos intentos, pero lo que nadie se imaginaba es que Luís del Volapie, con esa mecanismo de lanzamiento tan sui generis, lo lograría... y a la primera... TODO: tiro libre, triple y medio campo. A-lu-ci-nan-te. Vamos que nos vamos.
Andy Warhol dijo una vez que todo el mundo debería tener derecho a 15 minutos de gloria. Luís, por su trabajo, tiene muchos más, pero ese día no necesitó 15, ni siquiera 1. Yo creo que si Warhol hubiera visto aquello, habría afirmado: "El que tiene arte, lo tiene para todo".
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Luis del Volapié
Yo también hice la "Jugada Buhigas"
No sé cuándo la patentó el Buhigas Grande, pero cada vez que ESO ocurre, alguien de La Asunción murmulla entre dientes... la Jugada Buhigas.
¿En qué consiste?
Partido de baloncesto, saque desde la línea de fondo. Si te colocas justo debajo del tablero para realizar el saque corres el riesgo de estrellar el balón contra el marco del tablero al intentar ponerlo en juego. Si lo estrellas... enhorabuena: además de perder la posesión, acabas de ejecutar la Jugada Buhuigas. Bienvenido al club.
Yo tuve el "placer" de hacerlo jugando con La Asunción durante mi primer año de juveniles, temporada 97-98, en Chipiona:
Saque de fondo, intento pasarle el balón a un compañero situado en la línea de tres en frente del aro... y claro, me puse debajo del tablero, y el balón golpeó en la parte posterior del mismo... Fuera de banda, balón para el equipo chipionero y mirada a medio camino entre "la madre que te parió" y "Jugada Buhigas" del Juan el Míster.
Así que... "Yo también hice la Jugada Buhigas", ¿alguien más se atreve a confesarlo? (Yo conozco a más de uno de los que leen este blog que la han hecho...).
Y si alguien conoce la historia original, el origen de la jugada... ¡¡¡me muero por saberlo¡¡¡
¿En qué consiste?
Partido de baloncesto, saque desde la línea de fondo. Si te colocas justo debajo del tablero para realizar el saque corres el riesgo de estrellar el balón contra el marco del tablero al intentar ponerlo en juego. Si lo estrellas... enhorabuena: además de perder la posesión, acabas de ejecutar la Jugada Buhuigas. Bienvenido al club.
Yo tuve el "placer" de hacerlo jugando con La Asunción durante mi primer año de juveniles, temporada 97-98, en Chipiona:
Saque de fondo, intento pasarle el balón a un compañero situado en la línea de tres en frente del aro... y claro, me puse debajo del tablero, y el balón golpeó en la parte posterior del mismo... Fuera de banda, balón para el equipo chipionero y mirada a medio camino entre "la madre que te parió" y "Jugada Buhigas" del Juan el Míster.
Así que... "Yo también hice la Jugada Buhigas", ¿alguien más se atreve a confesarlo? (Yo conozco a más de uno de los que leen este blog que la han hecho...).
Y si alguien conoce la historia original, el origen de la jugada... ¡¡¡me muero por saberlo¡¡¡
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Juan el Míster
Los Municipales
Si no habéis estado en el Poli, o si no habéis practicado algún deporte, pensaréis que el título de esta entrada hace referencia a los Policías Municipales. Anda ya... los Municipales es la abreviatura de los Juegos Deportivos Municipales.
Cada sábado primaveral me acuerdo de esos sábados de Municipales... Hoy es sábado y es primavera.
Para mí, sin duda, era el mejor momento del año... los fines de semana el Poli habría TODO el sábado, no cerraba a mediodía. En las dos canchas de futbito y en la de baloncesto se sucedían partidos: un partido, luego otro, y otro... y los domingos, hasta las dos de la tarde.
Me despertaba con los gritos de ¡Gol! y los pitidos de los árbitros, desayunaba viendo los partidos desde la ventana de mi cocina, bajaba a verlos in situ, subía a casa a comer, volvía a bajar, de nuevo arriba a merendar y otra vez abajo. El ambiente en el Poli era alucinante: niños y mayores por todos lados... golazos, lesiones, peleas, partidazos...
A mí me gustaban más los partidos de baloncesto, pero cuando no había me quedaba viendo los partidos de futbito... excepto cuando jugaban los equipos de futbito de La Asunción, sobre todo los de la generación de los Juanmi, Bombilla, Agu, Guille, Luís Lara, Rico Chico, Luís Loreto... qué bien tocaban la pelota. A esos intentaba verlos siempre que podía... muchísimas veces he ido al Ruíz-Mateos a verlos jugar. ¡Qué bien me lo pasaba!
Ahora, con las "Ligas Locales" se ha perdido un poco ese ambiente... a baloncesto se juega ahora en pabellones cubiertos, mejores equipados...
Recuerdo que cuando había partido de baloncesto, aprovechaba los tiempos muertos para saltar a la cancha a lanzar unos tiros... ¡cuántas broncas me he llevado por entrar antes de tiempo! Y los "mayores" de La Asunción me decían... "Ya queda menos para que juegues con nosotros".
Cada sábado primaveral me acuerdo de esos sábados de Municipales... Hoy es sábado y es primavera.
Para mí, sin duda, era el mejor momento del año... los fines de semana el Poli habría TODO el sábado, no cerraba a mediodía. En las dos canchas de futbito y en la de baloncesto se sucedían partidos: un partido, luego otro, y otro... y los domingos, hasta las dos de la tarde.
Me despertaba con los gritos de ¡Gol! y los pitidos de los árbitros, desayunaba viendo los partidos desde la ventana de mi cocina, bajaba a verlos in situ, subía a casa a comer, volvía a bajar, de nuevo arriba a merendar y otra vez abajo. El ambiente en el Poli era alucinante: niños y mayores por todos lados... golazos, lesiones, peleas, partidazos...
A mí me gustaban más los partidos de baloncesto, pero cuando no había me quedaba viendo los partidos de futbito... excepto cuando jugaban los equipos de futbito de La Asunción, sobre todo los de la generación de los Juanmi, Bombilla, Agu, Guille, Luís Lara, Rico Chico, Luís Loreto... qué bien tocaban la pelota. A esos intentaba verlos siempre que podía... muchísimas veces he ido al Ruíz-Mateos a verlos jugar. ¡Qué bien me lo pasaba!
Ahora, con las "Ligas Locales" se ha perdido un poco ese ambiente... a baloncesto se juega ahora en pabellones cubiertos, mejores equipados...
Recuerdo que cuando había partido de baloncesto, aprovechaba los tiempos muertos para saltar a la cancha a lanzar unos tiros... ¡cuántas broncas me he llevado por entrar antes de tiempo! Y los "mayores" de La Asunción me decían... "Ya queda menos para que juegues con nosotros".
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Uno de cincuenta
Seguro que al leer el título de la entrada, muchos ya sabéis de qué va el tema.
En la mayor época de "esplendor" del Poli se generó tanto movimiento que la gente demandaba hacer, de vez en cuando, eventos más o menos oficiales. Con motivo de una verbena se organizó un concurso de triples, cuyo vencedor fue Miguel el escayolista (o pingüino)... "hazaña" que repetiría dos veces más y que él mismo se encargaba de recordarnos a todos varias veces por semana.
Pero no bastaba con la celebración del concurso de verbena en verbena... así que a finales de año también celebrábamos este concurso. Hubo tantos que los mezclo... lo que sí recuerdo es que el Almendro ganó uno o dos concursos, Abel, el del balón medicinal que cuidaba con grasa de caballo, ganó otro (cuyo finalista fue el Pollo, que se le readmitió en el concurso a pesar de haberse quedado dormido y llegar cuando ya había acabado la primera fase; y cuyo speaker fue el ya famoso Luis del Volapié) y un servidor se llevó uno de ellos.
A los que nunca presenciaron estos concursos, he de decirles que ni por asomo disponíamos de 25 balones. Llegábamos a reunir unos doce o trece, y claro, cada uno muy diferente al resto: nuevos, viejos, lisos, globos, piedras, cambembos, de piel, de plástico... y el de Abel, que pertenecía a una categoría aparte. Cuando ibas por el cuarto banco (eran literalmente "bancos") y te tocaba el balón de Abel... pocos llegaban a tocar aro.
Pero vamos a nuestra historia.
Protagonista: Paco Vargas, alias Paco Villacampa.
Cargo: Entrenador por aquella época del Caja Jerez en categoría juvenil.
Lugar: Polideportivo de La Asunción, concurso de triples.
Fecha: uf... creo que debió ser entre el 94 y el 97
Descripción de los hechos: La primera ronda constaba de dos tandas, que, a 25 lanzamientos por tanda, hacen un total de 50 lanzamientos. Nuestros porcentajes, obviamente, eran ínfimos, pero ese día, Paco rompió todos los registros: metió un lanzamiento de cincuenta intentos. Bueno, metió dos... pero estaba pisando en uno de ellos y se le anuló.
Por todo esto, como bien debeis suponer, el apelativo "Villacampa" no tenía nada que ver con sus aptitudes baloncestísticas. (¡¡Con mucho cariño, Paco¡¡)
En la mayor época de "esplendor" del Poli se generó tanto movimiento que la gente demandaba hacer, de vez en cuando, eventos más o menos oficiales. Con motivo de una verbena se organizó un concurso de triples, cuyo vencedor fue Miguel el escayolista (o pingüino)... "hazaña" que repetiría dos veces más y que él mismo se encargaba de recordarnos a todos varias veces por semana.
Pero no bastaba con la celebración del concurso de verbena en verbena... así que a finales de año también celebrábamos este concurso. Hubo tantos que los mezclo... lo que sí recuerdo es que el Almendro ganó uno o dos concursos, Abel, el del balón medicinal que cuidaba con grasa de caballo, ganó otro (cuyo finalista fue el Pollo, que se le readmitió en el concurso a pesar de haberse quedado dormido y llegar cuando ya había acabado la primera fase; y cuyo speaker fue el ya famoso Luis del Volapié) y un servidor se llevó uno de ellos.
A los que nunca presenciaron estos concursos, he de decirles que ni por asomo disponíamos de 25 balones. Llegábamos a reunir unos doce o trece, y claro, cada uno muy diferente al resto: nuevos, viejos, lisos, globos, piedras, cambembos, de piel, de plástico... y el de Abel, que pertenecía a una categoría aparte. Cuando ibas por el cuarto banco (eran literalmente "bancos") y te tocaba el balón de Abel... pocos llegaban a tocar aro.
Pero vamos a nuestra historia.
Protagonista: Paco Vargas, alias Paco Villacampa.
Cargo: Entrenador por aquella época del Caja Jerez en categoría juvenil.
Lugar: Polideportivo de La Asunción, concurso de triples.
Fecha: uf... creo que debió ser entre el 94 y el 97
Descripción de los hechos: La primera ronda constaba de dos tandas, que, a 25 lanzamientos por tanda, hacen un total de 50 lanzamientos. Nuestros porcentajes, obviamente, eran ínfimos, pero ese día, Paco rompió todos los registros: metió un lanzamiento de cincuenta intentos. Bueno, metió dos... pero estaba pisando en uno de ellos y se le anuló.
Por todo esto, como bien debeis suponer, el apelativo "Villacampa" no tenía nada que ver con sus aptitudes baloncestísticas. (¡¡Con mucho cariño, Paco¡¡)
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